Ahora entiendo
- Luis Edgardo Valderrama

- 1 ene 2019
- 5 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
Es muy usual, bajo la manera estándar de pensamiento del ser humano (en la mayoría de los seres humanos), que al vivir un evento o luego que este sucede llegar a la “conclusión” de que ya lo comprendes o “ahora entiendo todo” o “ya lo tengo claro”.
Como observador del comportamiento del ser humano, incluyendo la mía desde hace unos años, según los entendidos y mis antecesores en esta materia, este tipo de respuesta o conducta muestra en la mayoría de las veces un acto reflejo inconsciente de parte de nuestro E.G.O. (El Gran Oponente), alojado entre el cerebro límbico (emocional) y el cerebro reptil (instintivo), de hacerle creer a nuestro cerebro neocortex (racional), por cierto el que menos usamos, que todo lo que sucede lo comprendes y que ya eres capaz de concluir o ver “claro” algo sobre el tema vivido.
La razón por la cual al EGO le interesa hacerte pensar eso es que es una de sus estrategias para él poder seguir sobreviviendo y seguir teniendo el control de ti.
Una de las características del EGO es haberte hecho creer que la manera de pensar y de ser es producto de tu decisión y evolución personal. Hacerte creer que tu manera de ser y de pensar es lo que te define aún después de haber incorporado creencias, costumbres y pensamientos externos (religión, hogar, sociedad, cultura, etc.) y que él te ha permitido creer que esa es tu esencia o viniste con esa programación, mientras que lo que ha pasado realmente es que todo aquello externo que se ha incorporado a ti es y será siempre algo que no te pertenece y no te define.
A eso también debemos sumar los patrones genéticos que han pasado a ti pero que no forman parte de tu verdadera esencia que por ahora llamaremos ALMA o parte divina o aquellas otras que son definidas por tu momento cumbre de nacimiento y que aporta herramientas para vivir y no características inamovibles como en el caso de las influencias astrales, lo cual es otro tema en si mismo.
El caso es que el EGO, nuestro principal oponente ha hecho, hace y hará lo posible, en las ALMA débiles (no preparadas) de alejarte de la LUZ DIVINA, y ejercer un control en este plano terrenal que te mantenga incluso alejado de las reglas de vida y la manera más inteligente y sana de vivir.
El hecho de pensar que ya comprender algo que ha sucedido, influenciado por el EGO, es una forma más de hacerte creer que te conoces y sabes lo que está pasando en tu vida.
Pero un análisis más detallado nos lleva a otra perspectiva más profunda y real.
Debido a que el EGO nos ha estado manipulando todo este tiempo, ha estado creando sobre nuestra mente racional la sensación de que nuestros pensamientos, creencias y características incorporadas nos definen y que ESO SOMOS NOSOTROS, con la idea de que, por medio de las dos características fundamentales del EGO (miedo y necesidad de aceptación) olvides la verdadera forma con la que llegaste a este mundo o plano terrenal, con lo que realmente podrías vivir perfecta, sana y felizmente como cuando eras un bebe y un infante y todo era tan natural y alegre, pero que luego nos fuimos contaminando de todo lo EXTERNO y que sin ser nuestro incorporamos como tal. Lo que nos hace entender que ese Frankenstein mental no es más que un rompecabezas hecho con piezas de la sociedad, la religión, nuestros padres, la escuela y demás seres o pensamientos externos que originalmente no eran parte nuestra al momento de nacer.
Si me has seguido hasta aquí, sinceramente y en reflexión, entenderás que todo eso incorporado NO ERES TÚ, sino lo que otros te han hecho creer que ASI DEBES SER, es decir más de la MATRIX de la que formamos parte luego del nacimiento o al menos luego de la primera infancia. Y seguiremos formando parte hasta que despertemos y decidamos dejarla a un lado y rescatar nuestra verdadera esencia.
En una ocasión pude ver a través de todas esas capas humanas y mentales a un ALMA pura y descubrir su esencia y dejar de ver todo lo que llegó a formar parte de esa ALMA pero que no le pertenecía, ahí me di cuenta que si existe esa posibilidad de rescate de la MATRIX, de ver más allá de las circunstancias que le formaron y moldearon como era en ese momento como persona y poder maravillarme del ALMA que era en su origen divino y descubrir el amor incondicional que viene de la LUZ aún desde la propia imperfección humana mía del momento.
Entonces comprendí que lo que pensamos de nosotros mismos también está errado, y que es sólo una mentira más del EGO por mantener el control nuestro. Pero ya no más. Había que despertar.
Pensar algo de nosotros mismos, definirnos, identificarnos, reconocer nuestros gustos y miedos, pero que han sido incorporados desde la infancia y no forman parte de nuestra esencia original, nos hace comprender, no sólo que tenemos una interpretación de la vida que es errada, sino que además como parte de esa vida, también tenemos una interpretación errada de nosotros mismos. Entonces cómo comprender algo desde un pensamiento errado?
Nos hemos estado etiquetando y definiendo en base que lo incorporado del exterior y no a la esencia divina que nace con nosotros y que como aquella experiencia personal pude ver que si existe y que es posible ver a través de las capas al maravilloso ser humano que fue creado, pero que caemos en el error de catalogar o etiquetar de tal o cual manera no sólo por una manera errada de ver las cosas, sino también por una manera errada de cómo las personas se proyectan sin ser realmente eso que creen y deben ser.
Si me has vuelto a seguir en esta línea de pensamiento, ahora podrás entender que, desde la forma errada de pesar de la vida y desde la manera errada de creer que nos conocemos, será muy difícil llegar a decir desde la verdad absolutamente: -Ahora entiendo lo que pasa- o -ya comprendo lo que pasó -, pues lo estamos haciendo de una perspectiva de la vida y nuestra que no es la esencia, sino producto de las piezas que nos han incorporado y que creemos nos definen o nos pertenecen.
Desde ahí nuestros juicios, etiquetas a otros o a circunstancias estarán siempre erradas y fuera de lugar, y nos estaremos perdiendo de una de las experiencias más enriquecedoras de la vida, por colocar barreras que sólo hacen ver las cosas como creemos deben ser y no con la belleza que realmente poseen y que llegan o atraemos a nuestra vida como parte nuestra, mientras que usualmente vemos lo que pasa como malo o bueno según parámetros circunstanciales ajenos a nuestra ALMA y esencia, aquella que si podría entender lo que está pasando al estar unida realmente a la LUZ y lo DIVINO, y aceptando que formamos parte de ello y no que eso “nos está pasando” como si fuera algo que no nos corresponde vivir.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




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