top of page

Anulando al Ego

Actualizado: 7 jun 2020

Por qué me pasa esto? Esto sólo me esta pasando a mi!

Son frases que escuchamos o alguna vez hemos dicho cuando pasamos por una situación difícil (de aceptar).


Todas las situaciones están perfectamente diseñadas para nosotros. Y lo más increíble de creer: diseñada por nosotros mismos.


Las religiones nos ha hecho creer en pecados, castigos, pruebas, y todo eso que manipula la mente y nos lleva a cuestionar nuestra mente hasta adquirir ideas erradas de Dios. Sin lugar a dudas para muchos Dios mismo es una idea. Pues como sienta o vida alguien Dios sera para el como el lo necesite. Cierto? Para unos justo, otros maravilloso, otros amor, otros vengativo. Dios se vuelve entonces una idea necesaria no sólo para justificar nuestras iras, rencores, o agradecimientos, sino también se ha vuelto una idea para aceptar nuestra existencia, nuestras culpas y defectos.

El Sistema se ha encargado de que existan todo una estrategia de culpabilidad ante las situaciones que vivimos. Y es que nos cuesta aceptar nuestras responsabilidades y por ello culpamos a la vida, circunstancia, la pareja, los hijos, el jefe, nuestros padres, el gobierno de turno, etc. Pero no estamos dispuestos a aceptar responsabilidades profundas sobre la vida que llevamos y que elegimos llevar tiempo atrás y que ahora todo, absolutamente todo es consecuencias de decisiones y decisiones y decisiones anteriores, y hasta mas allá de nuestras propias vidas actuales.

Lo cierto es que como ya he explicado antes, el alma es la que elige todos los escenarios a los que debe someterse estando en el cuerpo elegido y eso incluye país, padres, economía original, y todo lo que nos ha rodeado toda la vida.

Pero además las personas que atraemos a nuestra vida por 5 minutos, meses o años, son atraídos por nosotros pues por algo las necesitamos. En algunos casos de manera temporal otros por un largo y largo tiempo y hasta en la vida siguiente si fuera el caso.

Cuando pasamos por situaciones que hemos creado o atraído, nadie es más responsable que nosotros. Y dije bien: responsable, no culpable. No hay culpa, sólo responsabilidad. No saber verle una solución nos estresa y angustia. Pero hay eventos qué hay que mirar con lupa.

Se ha dicho que si cortas la gripe ésta vuelve y con más fuerza. Así hay situaciones en las que si nos deshacemos de ellas sólo las evitamos pero no las corregimos. Las ignoramos u olvidamos, pero siguen ahi. El universo entero nos hará enfrentarla una y otra vez hasta darle la cara y ver realmente qué debemos aprender, perdonar, crecer, ayudar, de ese evento. Es cobarde de nuestra parte huir, pero el evento nos perseguirá al país que vayamos, si lugar ni tiempo.

Según nuestro nivel de consciencia somos esclavos no de la gente, esposos, trabajos, vicios, enfermedades, sino de lo que pensemos de ellos y sobre todo del poder que le demos a casa cosa o persona. Queremos seguir amarrados a algo o alguien por miedo a lo desconocido y decimos – este es mi karma -, pero es más que eso.

El ego, alojado en nuestro cerebro más antiguo, el cerebro reptil, en su deseo de supervivencia crea estrategias de espionaje y militares impresionantes que ninguna supercomputadora podría lograr. Pero una de ellas es hacernos ver que lo vivimos es lo mas grande, terrible, difícil e incomprensible que nos puede pasar. Centrarnos en nosotros como las víctimas de las circunstancias del Sistema, nos hace esclavos de la situación vivida. Deseamos ser y no somos lo que deseamos o deseamos tener y no tenemos lo que queremos. El gran abismo entre ese presente y ese futuro crea una ansiedad y una incertidumbre muy grandes. Pero nosotros lo creamos y no lo sabemos enfrentar.

Dijo una vez Itzjak Ginsburg, cuanto más grandes sentimos que somos, más nos parece que nos merecemos, y más nos sentiremos frustrados por la falta de lo que nos parece que debemos tener. El abismo entre lo que tenemos y lo que nos parece que debemos tener, o cómo es nuestra vida, y cómo creemos que debería ser, nos atribula constantemente.

Y esto se debe a que no aceptamos que todo lo que estamos viviendo lo hemos creado nosotros mismos, lo hemos atraído porque lo necesitamos grandemente para vivir, y crecer, hasta que enfrentemos las circunstancias que nos llevaron a asumir una conducta, actitud, pensamiento, rencor, odio, tristeza, manipulación que dio pie a decisiones de antaño.

Podríamos anular al ego de dos formas: o pensando en la grandeza de Dios, o asumiendo nuestra pequeñez. Pero si te centras en la segunda sin fortalecer tu mente y trabajar en ella por medio de terapias, seguirás pensando más y más en ti una vez más y seguirás alimentando el ego desde tu lado negativo.

Te espero.

Luis Edgardo

Comentarios


bottom of page