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Cuando las cosas no son perfectas

Actualizado: 12 oct 2022


A lo largo de la vida hemos experimentado excelentes momentos de triunfo, superaciones y eventos que nos han hecho sacar una mejor versión nuestra.

Creo que eso lo has vivido muy bien.

Momentos de Alegría y euforia por el nacimiento de un hijo, por la nueva casa, por el nuevo auto, por el título universitario alcanzado.


A pesar de haber logrado esas metas, o que nos vaya bien n la vida, esta no es perfecta. Eso seguramente también lo sabes.

Cada evento, proyecto o meta que nos proponemos alcanzar tiene obstáculos, como una especie de impuestos de la vida que debemos pagar para poder disfrutar de eso que tanto deseamos, o poder transitar por el camino que nos hemos trazado.


La vida es sabia, sabe perfectamente lo que somos y lo que necesitamos. Sabe también de qué somos capaces, e incluso crea escenarios paralelos a la vida actual que llevamos, en caso de que tomemos decisiones drásticas que nos hagan cambiar de ruta y ahí la vida nos espera con personajes y situaciones creadas desde antes de nuestra decisión. Ella sabe las posibles decisiones que tomaremos, y no siempre lo bueno o malo que nos pase es por nuestra nueva elección, sino una pequeña cuota de nuestro libre albedrío, y una del destino predeterminado por la vida.

Sobre esto de las decisiones compartimos tiempo atrás en el video que dejaré al final de este.


Ahora bien, sea cual sea nuestra elección o rumbo deseado, para lograr tener una pareja y ser feliz en la relación deberemos pagar los impuestos de la tolerancia, la paciencia, la comunicación, las negociaciones o el enojo. Son impuestos que deberemos asumir porque nada es perfecto, y aunque yo no lo llamaría sacrificio, como mucha gente pesimista o negativa suele llamar a las situaciones difíciles, creo que desde la asertividad, prefiero llamarle oportunidades, pues se nos presentan formas de evolucionar, de mejorar, de enfrentarnos con nosotros mismos, y nuestros miedos o debilidades, por medio de la otra persona que es un espejo nuestro en algunos aspectos, que la vida desea mostrarnos y no veríamos por nuestra cuenta a causa del ego.


Así mismo para lograr graduarnos deberemos pagar los impuestos de la lectura, el trasnocho, el horario requerido, lidiar con algunos profesores mal encarados. Para adquirir la casa ideal, deberemos pagar el impuesto de las cuotas del ahorro, el abstenernos de gastos superfluos. Pero una vez en la casa deberemos pagar otros impuestos extras, los vecinos ruidosos, los que no saludan, la falta de agua en algún momento o una cuota más alta de electricidad por la zona en donde estamos.


En fin, creo que el mensaje está claro. No hay nada perfecto, ni personas, si situaciones, ni hijos, ni parejas, ni empleos.

Todo lo que deseamos alcanzar requiere pagar unos impuestos para poder llegar al final del trayecto y poder disfrutar.


No todo es paz, no todo es alegría, no todo es tranquilidad, pero sin lugar a dudas, debes estar preparado para saber que las situaciones o impuestos de la vida que debamos pagar para ser felices, y ser prósperos en dinero, prósperos en salud, prósperos en amigos, prósperos en sexo, prósperos en comodidades, requerimos siempre salir de nuestras diferentes zonas de confort, del cambio mental, de aceptar una nueva visión de la vida, y reconocer que no existe una sola manera de ver las cosas, y que antes de objetar o criticar las situaciones o personas, aferrándote al pasado con preguntas como “por qué me pasó esto.”, veamos con optimismo el presente y el futuro con preguntas más sabias y asertivas como por ejemplo “para qué me está pasando esto?”, así sabremos reconocer que todo obra para bien, y que la vida no la tiene agarrada con nosotros, sino que es una sabia cómplice en nuestro crecimiento y superación, mental, física y espiritualmente.


Pero como siempre , esa será tu decisión, oponerte a la vida, o comprender sus reglas del juego y aceptar humildemente disfrutando este recorrido durante el tiempo que te queda por transitar. No lo desperdicies.


Al final, como siempre, la decisión es toda tuya.



Luis Edgardo Valderrama C.

Coach Ontológico y Neurogastrónomo



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