De qué estás hecho?
- Luis Edgardo Valderrama

- 3 jun 2015
- 3 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
Caso 1 Suena el despertador. Ducha, desayuno, sales al trabajo. Regresas del trabajo, algo de tele, cena, ducha y a dormir.
Caso 2 Te despiertas antes de que suene el despertador, te estiras, agradeces estar vivo, sonríes, si tienes pareja posiblemente hagan el amor o le des un abrazo, un beso y los buenos días. O quizás le llames para despertarl@. Miras por la ventana o el balcón, preparas café, te duchas, desayunas, saludas a los chicos, bromeas con ellos (si los tienes). Vas al trabajo, ayudas a compañeros con ciertas situaciones laborales aunque no son de tu área. Terminas tus labores. Das una ayuda a alguien en la calle que desea cruzar en pleno tráfico, antes de llegar a casa tu vecino está sacando las compras y colaboras con las bolsas de la compra hasta la puerta de su casa. Llegas a casa, si vives con alguien le saludas, preguntas por su día y le compartes del tuyo, si vives solo quizás riegues las plantas, veas algo de tele, revises tus redes sociales o leas un libro, te duchas, cenas y duermas tranquilo y consciente de tu día, pensando cómo será mañana o quizás planeando qué hacer.
Con cuál te identificas? A cual deseas parecerte? El tema aquí no es la rutina. Hay rutinas hasta en cómo nos levantamos, nos cepillados los dientes o el orden en que nos vestimos. El tema aquí es EL PROPOSITO de tu día. Qué haces con él. Qué haces contigo. El propósito de tu vida. He visto en los estantes de librerías y en determinadas religiones hacer del tema del propósito un asunto comercial y mercantilista. El propósito del varón, el propósito de la esposa, el propósito del pastor…. Un libro para cada quien y de ello ventas de sueños para los que no saben que hacer con sus vidas y esperan a otros que les digan qué hacer. Se hunden en religiones o sectas buscando la solución de sus problemas y que sus esperanzas no decaigan. Hacen de la religión una relación paternalista en donde depositan en sus manos (y sus arcas) su salvación. Y mientras tanto, sus vidas siguen siendo las mismas del Caso 1. Sabes por qué? Porque esperan recibir.
Esperan que le den. Esperan en milagros. Que les hablen para hacer, para decidir, para amar o para odiar. Según sus creencias así harán según le han dicho que debe hacer, pensar, actuar o sentir. Le enseñan a quién bendecir y a quien odiar. No piensan por su cuenta. Son androides, robots o títeres del sistema, la religión, el entorno, de las circunstancias.
El personaje del Caso 2, crea los eventos, no espera, da un paso adelante, es un ser influyente. Genera el cambio. Promueve el cambio. La persona del Caso 2 ofrece de lo que tiene. Lo entrega. Lo da. No espera recibir. Actúa antes de recibir. Y si no recibe no importa. Ayuda, no espera ser ayudado. Y además, se alegra en ayudar. Lo disfruta. Hace de ello un PROPÓSITO.
Somos por naturaleza receptores. No dadores. Esperamos del Universo. Pero podemos ser como el Universo, dadores. Esta persona no espera milagros, EL ES EL MILAGRO. Su actuar hace que el milagro se de. Hace lo diferente, pues el milagro es algo no natural, y lo natural es no hacer nada y esperar de otros o del Universo. Es un super héroe real, vivo, con poderes.
La persona con propósito hace que su vida sea la causa, no el efecto. Hace que otros disfruten de la vida como ellos lo disfrutan y enseña a otros, sin egoísmo lo que saben. Pero para lograr tener un propósito debemos conocernos. Esto quiere decir, debemos saber de qué estamos hechos, de qué somos capaces, cuáles son nuestros dones y nuestros atributos, pues desde ahí haremos las cosas con gusto, con agrado, con amor y alegría. Nadie que hace algo obligado hará de esa acción su propósito, pues ni es su don, ni tampoco lo podrá disfrutar ni podrá hacer que otros lo disfruten.
Esto se trata de que pienses y te observes. Que medites en cuáles son tus dones y los pongas a disposición de la humanidad, de la sociedad, de tus compañeros de trabajo, de tu familia y…. de ti mismo.
Cuál es tu propósito en la vida? Tienes tarea para varios días.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




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