Eres parte de un sistema perfecto.
- Luis Edgardo Valderrama

- 24 may 2016
- 2 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
Frente al mar deseo agradecer a todas las personas que me apoyaron y compartieron conmigo anoche la charla sobre el ego.
Dominicanos y venezolanos que estuvieron conmigo compartiendo un tiempo de aprendizaje mutuo, aquellos que no estuvieron pero lo hicieron posible, a los que apoyaron en la preparación, les agradezco la confianza que me han dado!
Gracias!!
Cuando nos detenemos a ver los éxitos sin duda puede haber algo en nuestro interior que nos dice de lo que hemos sido capaces, y notar las aptitudes propias que nos han llevado a ello. Pero no somos seres aislado. Únicos si, pero no aislados. Formamos parte de un sistema, de una gran red, de un universo del que no sólo dependemos, sino del que nos alimentamos y al cual tenemos mucho que aportar.
Aprender y no dar es un acto vil del que sin duda luego se nos exigiría demanda por nuestro silencio. Nuestros éxitos son parte de toda una cadena. Empezando por Dios, nuestros deseos, esfuerzos, valores, las personas que nos rodean que, sabiendo o no, han sido piezas fundamentales en que algo se realice y se logre.
Cuando sientas que has logrado algo observa la cadena de personas que han tenido que existir para que ese resultado se haya alcanzado. Generaciones detrás de cada ser, conocido o no, que ha hecho posible que tengas un lápiz en la mano. Cadenas interminables de seres interconectados entre sí para poder bendecir tu vida, para alegrarte, para saludarte en la mañana, para brindarte su amor aunque sea temporal, cadenas de personas que terminan en alguien que dice – hola vecino-, o que por medio de un disgusto que alguien te dio aprendiste de tus límites, de tus valores y oportunidades de ser feliz, y hasta a el o ella agradeces y a sus padres y abuelos, sin los cuales ese personaje no existiría. Me sigues? Lo ves?
Por eso cuando hago referencia a Dios, luego menciono al Universo, pues cada cosa, evento, situación, persona, Ángel, energía, juegan un rol preponderante en tu vida y ejercen una influencia enorme aún sin tu notarlo.
Nuestros éxitos y logros son sólo un pedacito de la cadena de montaje de esta fábrica de ilusiones, de sueños y realidades, felicidades, salud y bendiciones. De esta cadena de eventos y personas, de escenarios y personajes, guiones, actores y libretistas; y esto que acabamos de lograr es sólo una chispa divina en medio de una inmensa fuente de Luz. Tu aporte es valioso, como lo fue el de cada pieza del universo para lograrlo, fuiste un instrumento para ello. Y tu protagonismo es efímero. No hay nada de que sentirte vanidoso. Eres parte del éxito de la vida, y tu éxito y tus logros son el reflejo de un plan divino y magnífico del que consciente o no eres parte y has decidido seguir ahí.
Cuando alcances metas, objetivos y logros, date un aplauso, felicítate, pero también ponte de pie a ovacionar y aplaudir, porque todos esos actores y escenarios fueron los que hicieron posible tu logro, sin ellos no estarías disfrutado de la obra aquí en la tierra.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




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