Inteligencia aplicada a la resolución de situaciones
- Luis Edgardo Valderrama

- 16 ago 2016
- 4 min de lectura
Actualizado: 6 jun 2020
Tú y yo nos hemos visto muchas veces enfocados en los problemas más que en la solución, me equivoco?
Si pudiéramos aplicar más de nuestra energía en una solución, podríamos llegar más fácil a una idea, una solución asertiva para salir de un problema o situación al parecer que ahoga nuestra existencia.
Una de las ayudas que ofrecemos en la terapia es el uso inteligente de las ideas para enfocarnos en el problema y para ello debemos separar a la persona del problema. Es decir, llegar a hacer entender al paciente, que el o ella no son el problema, sino que ellos poseen un problema. Y para ello hay un trabajo sobre el mapa o estructura mental de cada quien. Llamaremos a esto Inteligencia Resolutiva. Es decir, la inteligencia resolutiva es clave para encontrar respuestas, soluciones, salir de lo que en un inicio parecen abismos, callejones sin salida…Si tenemos esta inteligencia entrenada, es la que nos dá la clave para “volver a empezar”, en definitiva, encontrar de nuevo el camino de salida para continuar. Aqui es donde el terapeuta lleva de la mano al paciente para que utilice su propia inteligencia.
Solemos enfocarnos en el problema y no en la solución! Y tú dirás que eso es lo que hace la mayoría de las personas. Es cierto, pero te tengo una novedad: lo que más nos hace aferrarnos más y más en el problema es el ego. Así es. El ego, una vez más, metido hasta los tuétanos nos lleva a pensar que todo lo que poseemos está hecho por nuestras manos, el dinero, la compra, la salud, movilizarte. Es tan normal creer que lo que hagas provenga de ti, que dejas a Dios fuera de todo esto. Pues bien, ese endiosamiento que el ego te hace creer, también te ha llevado a pensar que nadie tiene un problema tan grave como el tuyo y más aún, que “nadie” lo puede arreglar. El egoísta, suele exagerar en sus expresiones, como “nadie me entiende”, “esto no puede ser”, “no hay nadie que tenga algo así tan grave”. El ego no sólo exagera las situaciones, sino que te hace creer que TÚ ERES LA SITUACIÓN, todo con tal de que no emerjas, te desea en su calabozo mental para seguir manipulando tu mente, tu consciencia y tus acciones.
Hay personas que desde edades muy tempranas se enfocan en la solución y asi es como se siguen entrenando en su vida, y otras que se quedan con el problema agrandándose más y más el estado de ánimo negativo en el que entramos impidiendo encontrar un camino de salida al problema generado. Ni que decir, que a los seres humanos nos pertenece entrar en estados emocionales negativos cuando entramos en situaciones complejas, o inesperadas, y que nos llevan a sentir frustración, o rabia, o tristeza…Permitamos que este abanico de emociones emerjan en nosotros, pues nos corresponde sentirlo.. Ahora bien, la pregunta es ¿qué hacemos con ello?
Ahí es donde entramos muchas veces los terapeutas en Psicología Cabalista, que llegamos a la vida de algunas personas, por “casualidad” y orientamos a ver el problema “desde afuera”, que está en la persona, pero no es la persona.
Ahí está la clave, y es que si nos enfocamos en la solución, la complejidad de las situaciones se atenuará, y aunque duele, el dolor dura menos tiempo, cambia la intensidad en menos tiempo, y tu cerebro busca la solución como parte del proceso. Y esto se entrena. Hay quien lo entrena desde muy pronto, y hay quien tiene que aprender y entrenar a su edad madura, aunque “nunca es tarde si la dicha es buena.”
No nos dejemos llevar por la sociedad del “éxito”, la sociedad en la que parece que no se permita sentir o mostrar el dolor, la sociedad que le enseña al hombre que no debe llorar, la sociedad donde constantemente se nos exige que “hay que mostrar que todo va bien”, que esta o aquella es la familia perfecta, o la relación ideal. Realmente de algún pie todos cojeamos, y todos tenemos un lado oscuro, hasta en aquellos que al parecer somos perfectos.
Ahora, si bien no es cierto ya que la vida nos trae de todo, el aprendizaje está en saber gestionar cada situación y aprender a tomar decisiones inteligentes que nos ayuden a resolver. Si quieres sentir la alegría tendrás que aprender a sentir la tristeza, entonces la alegría tendrá un valor incalculable.
La inteligencia resolutiva es un aprendizaje que podemos hacer. Pongamos la conciencia en saber detectar nuestros propios patrones de comportamiento, en nuestros estados emocionales, permitamos que las emociones aparezcan libremente, y sobre todo, entrenemos nuestra inteligencia para saber que las situaciones se resuelven, y que de nosotros depende quedarnos en un lado u otro del camino, para parar o seguir avanzando.
Las terapias de Psicología Cabalista te llevan de la mano por este sendero, sólo que tú lo desees, es lo más importante.
Luis Edgardo
Divulgador | Asesor | Coach Ontológico




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