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Inteligencia Emocional en el líder de hoy


Desde hace ya varios años las Habilidades Blandas se han vuelto relevantes entre los requisitos del personal de una empresa, y me atrevería a decir que se ha vuelto urgente y en especial entre los verdaderos Líderes, los cuales a mi parecer deben ser más integrales y humanos.


Me sorprende que todavía hay personas engordando su Currículum pareciendo un Diccionario Larousse debido a todas la capacitaciones realizadas.

Muchos aun piensan en dos prioridades, los títulos o certificaciones y obviamente las experiencias. Para mi ambas son importantes. Pero qué decir de aquellos con 10 años de experiencia en conocimientos técnicos y actúan como “dictadores” con sus subalternos?

Porque a diferencia de esos, hoy día se requiere más bien de Líderes que tengan a su cargo colaborares satisfechos y bien tratados, capaces de alcanzar los objetivos de la empresa, y para ello se requiere mucha HUMANIDAD y ESTOICISMO en el Líder y el equipo.


En mis capacitaciones, certificaciones y diplomados he incorporado más horas académicas que en otra época de Habilidades Blandas, Inteligencia Emocional, Comunicación Asertiva y Trabajo en Equipos de Alto Desempeño. Ya sea el participante dueño de restaurante, camarero, o en capacitaciones gerenciales de Liderazgo, estas habilidades ya son requerimiento en el momento de contratación, desarrollo de proyectos y logro de objetivos de muchas empresas.


Ahora bien con la Inteligencia Emocional podremos manejar el stress laboral, o trabajo contra el tiempo si en verdad los sabemos aplicar. Pero qué pasa con la vida diaria? Las relaciones de pareja? Relaciones familiares y sociales?

Ahí es cuando requerimos de otra destreza complementaria, la AGILIDAD EMOCIONAL, una competencia para vivir mejor, lo que viene a ser nuestra capacidad de conectar con nuestro mundo interior, pensamientos, sentimientos y recuerdos de forma saludable.


Entonces podemos usar nuestras emociones para mejorar las relaciones con los que nos rodean, comprender cómo manejar y trabajarlas y así lograr mayor bienestar personal. Por lo tanto la capacidad de alcanzar los objetivos personales y también en lo laboral están basadas en gran medida en la capacidad que tiene el individuo para relacionarse consigo mismo y con otros de forma equilibrada logrando vivir con calidad.


Lo curioso de esto, para mi, es que a medida que transcurre el tiempo, y se “descubren” nuevas herramientas para ser aprendidas y aplicadas en lo laboral y personal, encuentro similitud con las filosofías orientales, como el Budismo Zen, la Kabalah hebrea, o las griegas como el Estoicismo. Y es que lejos de menospreciar aquellas antiguas prácticas y formas de vida como si fueran filosofías ya caducas, resulta sorprendente que el Líder requiera más de esos conocimientos milenarios que de conocimientos tecnológicos de vanguardia para ejercer su labor humana.

Esto para mi ha sido una gran sorpresa y también una satisfacción.


Erick Fromm

Recuerdo que cuando realizaba mi certificación internacional como Coach Ontológico, mucha de la información recibida la relacionaba con el misticismo de la Kabalah, la filosofía rabínica y las bases más profundas del amor al prójimo. Y no era de extrañar, pues muchos de los grandes de la psicología, o aportes al pensamientos universal provienen de cuna judía como por ejemplo Sigmund Freud, Erick Fromm, Albert Einstein, Albert Ellis, Abraham Maslow o Victor Frankl, entre otros. Así que esa certificación fue como nadar en mis aguas.

Emperador y Filósofo Marco Aurelio
Emperador y Filósofo Marco Aurelio

Así me sucedió con mis lecturas sobre Epicteto, Zenón de Citio, Cicerón, Séneca o el emperador Marco Aurelio sobre sus aportes en el Estoicismo como forma de vida que incluso sobrepasaron a la escuela filosófica de Platón.


Caso semejante me sucedió al hacer la Certificación y los Diplomados en Neurogastronomía, en donde se compartieron muchas herramientas de PNL ya conocidas, y pude reconocer la conducta social y humana del comensal y su relación con el momento de comer y sus emociones.


Es así que, por la profundidad de estos conocimientos, para nada caducos, de estos grandes de la historia humana y sus aportes, entiendo que un verdadero líder no sólo debe “crear” nuevos líderes, sino que también debe ser capaz de cuidar de sí mismo para poder cuidar de otros y no solo a sus colaboradores sino a su mismo círculo familiar, pareja, comunidad y sociedad. Por ello veo la necesidad de "retroceder" lo cual sería acercarnos a la fuente de la sabiduría en lugar de menospreciar ese conocimiento y "avanzar" hacia una era digital que fuera de sus aportes acertados, nos ha deshumanizado grandemente por la inmediatez y la automatización.


He aprendido que cuando nos encontramos en armonía con nosotros mismos, amamos y disfrutamos lo que hacemos con pasión, sea cual sea la actividad, se crea una conexión importante, las ideas fluyen, el desempeño sobresale, los pensamientos se vuelven positivos, la autoestima se eleva y aquel trabajo que otros realizan con el “sudor de su frente” para nosotros se vuelve un hobbie alegre y aporta felicidad a nuestra existencia y la de otros. Yo lo creo porque lo vivo. Esa es mi experiencia actual de vida.

Estas habilidades aplicadas en nuestros colaboradores ayudarán a crear personas sanas mental y emocionalmente, fidelizadas con la empresa y sus objetivos, prósperos y felices en la empresa y en la sociedad.


Los Líderes debemos ser integrales, humanos y con Inteligencia y Agilidad Emocionales. Esto nos permitirá:

  • Identificar nuestros sentimientos, comprendernos.

  • Saber perdonar y pasar la página sin guardar rencor.

  • Ser práctico por encima de una perfección enfermiza.

  • Aceptar nuestros errores y los ajenos. Equivocarnos es de humanos.

  • Respetarnos y respetar al otro como ciudadano común y ciudadano digital

  • Compartir el conocimiento sin egoísmo.

  • Ser humildes y bondadosos. Preocuparnos por los otros.

  • Poseer una comunicación clara y asertiva que no genera dudas o confusiones.

  • Reconocer el esfuerzo y logro de los demás y hacerlo público.

  • Generar relaciones basadas en la confianza siendo auténticos y sin máscaras.


Para lograr este nivel personal de excelencia en liderazgo al menos debe:

  1. Liberar y gerenciar sus emociones y vivir plenamente el presente (práctica de Mindfulness)

  2. Enfrentar el mundo como es, sin catalogar como bien ni mal. Reconocer que cada quien vive desde su propia percepción y eso es respetable, pues entiende la premisa de la PNL, "el mapa no es el territorio".

  3. Entender que las emociones son pasajeras y que somos responsables de “vivirlas de nuevo” solo por causa del recuerdo y no porque estén pasando de nuevo.

  4. Valorar las emociones de otros y comprenderlas.


Las emociones trabajadas contribuyen a la capacidad de recuperación personal, mayor conciencia y ser ágiles. Examinar sus causas y la toma de acciones decisivas y a tiempo, lograrán un genuino fortalecimiento y madurez de los equipos y sus integrantes.


La Agilidad Emocional nos lleva a entender cuándo debemos de encarar una situación, cuándo debemos salir a tomar un respiro y cuándo estamos a punto de perder la cordura. Es preciso poner atención y aprenderlos a manejar.

Debemos ponerle nombre a los pensamientos y emociones. Esta es una actividad clave para entender y poder manejarlos. Hay que denominarlas: enojo, decepción, frustración, dolor, ya que al nombrarlas se les materializa y así sabemos qué hacer con ellas. No nos dejemos sorprender por ellas para así evitar un secuestro amigdalar (arrebato de ira, o pérdida de la cordura, por ejemplo). Así como aprender a diferenciar entre una emoción y un pensamiento y expresar claramente uno u otro.


Las emociones son contagiosas, si alguien está nervioso, el nerviosismo se difundirá como una onda expansiva que cada vez alcanza más radio. Reprimirlas es tratar de controlar el cráter de un volcán activo con un tapón de corcho. Atender los signos desde la profundidad de nuestros valores nos dará claridad y una mejor perspectiva. La Agilidad Emocional es una competencia laboral que nos permite generar más y mejores posibilidades, no sólo en el terreno profesional, también en el personal.  


Pero como siempre la decisión es toda tuya.


Luis Edgardo Valderrama C.

Coach Ontológico y Neurogastrónomo

Asesor y Consultor


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