top of page

Justicia o Caridad?

Actualizado: 14 may 2022

Hay una palabra en hebreo que se escribe: Tzedaká (se pronuncia sedacá) y significa literalmente Justicia, pero normalmente, en el lenguaje cotidiano se traduce como Caridad.


La encontramos como un mandamiento para el pueblo judío aunque es evidentemente que es aplicable a todo mortal de buen corazón. El pasaje que lo muestra en la Biblia hebrea está en Bereshit (Génesis) 18:19, “pues bien, se que mandará a sus hijos, y a su casa después de el,…y hagan justicia (tzedaká) y derecho”

Se entiende que es un precepto dar caridad al pobre o simplemente al necesitado. Incluso una persona con escasos recursos, puede ser capaz de dar aún de lo poco que tiene para ayudar a otro, incluso, más necesitado que el.


Cada vez que alguien cierra su mano para pagar o ante la necesidad de otros, para alimento, medicina, o cubrir sus compromisos diarios, falta a este texto: “No endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano necesitado” Deuteronomio 15:7


Muchas personas comentan sobre la Justicia Divina, y hasta oran por ella, pero no se dan cuenta que en nuestras manos, así como en nuestra lengua existe el poder de crear o de destruir, es decir, de actuar desde la Luz o desde la sombra. Es evidente que hay estados emocionales que hacen que alguien se niegue a pagar compromisos adquiridos o no ayudar al necesitado, mientras que se vanaglorian de hacer gastos exorbitantes en lujos y venalidades.


Pero la realidad, desde la fuerza y poder de la Creación, es que somos “socios” del Creador y de la Creación, y se nos dan las herramientas, como “simples mortales” para aplicar justicia a cada momento a nuestros semejantes.


Recuerdo que muchos años atrás, estando en una situación muy difícil, comenté a alguien que me ayudara con el pasaje y lo primero que dijo fue: vamos a orar por ti. El líder de comunidad que conocí me dijo, al comentarle esto: a las personas lo último que se les convierte es el bolsillo.


Ciertamente en nuestras manos está mucho de la justicia a ser aplicada a nuestro alrededor. La miseria mental, el apego a lo material, la rencilla, el enojo, y evidentemente la falta de perdón, de lo cual por cierto algunos hasta dan charlas sobre ello, son aprovechados por ellos para cerrar no sólo sus manos, sino también sus corazones.


La Tzedaká, más allá de ser una caridad es una Justicia Divina que la Creación y el Destino ha sabido colocar en nuestras manos, pero no para ostentar joyas, hacerles creer a otros que son felices cuando realmente hay sombras dentro de sí.


No es casual que al lado de nuestra urbanización haya un barrio pobre, ni que entre nuestros empleados o personas que ofrecen servicios, existan personas que como todos dependen del Cielo, pero en este caso por medio nuestro como intermediarios. Me atrevo a decir, que es un honor enorme recibir de lo Alto, las ganancias que cubren mis necesidades y con ellas poder hacer verdadera Justicia compartiendo cada vez que puedo o cada vez que conozco la necesidad de alguien.


Algunos creen que las bendiciones se piden en la oración para enriquecernos más y más. Te explico: cada vez que somos bendecidos, es que “nos están colocando en nuestra cuenta algo extra, que realmente no necesitamos, pues todo esta cubierto, y que en realidad es para compartir y cubrir nuestros compromisos con otros que ya nos han dado un servicio o ayudar al prójimo, que seguramente no sabes que bien podrás hacer con ello en su vida”.


Es curioso que algunos creen que para transitar en el mundo espiritual hay que desprendernos de todo lo material y mundano, pero esto en nada es necesario. El mensaje debe ser entender que todo lo que hay en el mundo está puesto para servir al Creador, para conectarnos con lo espiritual, incluso nuestros bienes y dinero, que al final, luego de nuestra partida física de este mundo, permanecerán aquí.

Y antes de cerrar esta reflexión te comento lo más sorprendente: gracias a ellos, los que nos sirven, o los pobres y necesitados, nosotros tenemos lo que tenemos, pues el Destino nos lo ha colocado en nuestro camino para hacer verdadera Justicia. Te niegas entonces a tan gran honor?



La elección es tuya, como siempre.



Luis Edgardo Valderrama C.

Coach Ontológico y Neurogastrónomo



INSTAGRAM:

Coaching Ontólógico CRESER

Coaching Gastronómico y Asesoría en NEUROGASTRONOMIA


PODCAST SPOTIFY:

Coaching y temas holísticos en CRESER.

Cooking & Coaching NEUROGASTRONOMIA

1 comentario


Solo dios es qué hace justicia

Me gusta
bottom of page