La calidad de nuestros pensamientos
- Luis Edgardo Valderrama

- 19 nov 2017
- 3 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
Partiendo desde la premisa de la PNL “el mapa no es el territorio”, desde nuestra mayor honestidad podríamos cuestionar la calidad de nuestros pensamientos.
La realidad que está fuera de nosotros no es cuestionable, debido a que ella es nuestra fuente de información de lo que es ella misma. Es la realidad pura y perfecta.
Lo que es cuestionable es nuestra realidad. Pues nos encontramos ante una gran paradoja: lo que yo veo y pienso es sólo producto de las distorsiones mentales y no la realidad misma.
Me explico para los que se han quedado fuera del contexto.
Luego de percibir esa realidad con nuestros sentidos, pasarla luego por los filtros mentales, nuestros miedos, los sistemas de creencias, el ego, y los programas que el sistema (la Matrix) han colocado en nuestra mente y que hemos aceptado como válidos y como nuestros, es entonces y sólo entonces que daremos una opinión de lo que vemos, pues habremos creado una realidad paralela dependiendo de todo lo anterior, y no una descripción fiel de aquella realidad. Hemos creado NUESTRA REALIDAD. La tuya, yo la mía, y el la suya… etc.
Desde ahí, desde esta forma en que la mente humana funciona, podemos decir que nuestros pensamientos son sólo el producto de las informaciones del pasado, y las distorsiones que ha hecho la mente de nuestro entorno. Nuestros pensamientos son el reflejo de nuestras distorsiones y jamás el reflejo de lo que vemos. La veracidad de nuestros pensamientos y la luz que poseen, así como su valor se lo damos nosotros mismos, pues ellos, nuestros pensamientos, no son reales, como ya he tratado de mostrar.
De ser así, podemos dudar de cada pensamiento, y por lo tanto de la calidad de ellos. Nuestros pensamientos son egoístas pues sólo se basan en una lucha por aceptar lo que vemos como real y por lo tanto defender a capa y espada esa FALSA REALIDAD que nos hemos creído y que además le dan peso y base a nuestra existencia que, demás está decir, está basada en nuestros pensamientos.
Y puedo llevar más allá esta reflexión.
Siendo nuestros pensamientos irreales podríamos llegar a dudar también de nuestros sentimientos, debido a que muchos de ellos, cuando no hemos sido honestos con nosotros mismos y cuando nuestros miedos e inseguridades han marcado pautas, estos sentimientos tampoco podrían carecer de calidad.
No es sólo llegar a pensar si tu amor es real o es el egoísmo de la necesidad de ser atendido para equilibrar tu falta de autoestima. O que tu amor hacia otro, está basado en no haber encontrado la felicidad en ti (el único lugar donde se encuentra) haces a otros responsables de tus felicidades, tristezas y enojos y así el amor se vuelve condicionado y relativo y a la vez irresponsable por no haber aceptado y descubierto en ti la fuente de la felicidad haciendo a los otros responsables de la tuya como su única misión en sus vidas, desde un puro y real egoísmo exigido a parejas, hijos, compañeros de trabajo o desconocidos.
Velar por la CALIDAD DE NUESTROS PENSAMIENTOS es pues una gran responsabilidad nuestra y podría asegurar que hasta una premisa para alcanzar la libertad de la Matrix a la que alimentamos con idolatría hacia ella como la fuente irreal de la vida.
Observa bien lo que piensas, y por tanto lo que sientes. Al no pensar objetivamente en tus pensamientos actúas instintivamente como si ellos fueran ciertos. Y así haces con tus emociones, que provienen de miedos, egoísmo, pasados, rabias, rencores, pues has aceptado que esos sentimientos provienen de una realidad y no de una distorsión de la realidad, y por lo tanto los celos no los son, ni nuestros miedos no son capaces de ser ciertos, ni los rencores tiene base real.
Se un observador de ti mismo y evalúa la calidad de tus pensamientos, y te aseguro que así como le irás dando calidad a tus pensamientos, y honestidad a tus sentimientos, irá emergiendo un ser humano de ti de una calidad extraordinaria, y que siempre ha estado ahí, pero que la Matrix, el sistema que te ha rodeado desde niño, ha silenciado para volverte egoísta y dependiente de ella y de la realidad falsa que te ha hecho creer, y que ahora te define. Te aseguro que ese que crees ser no eres tú. Eres mejor.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




Comentarios