La verdadera felicidad
- Luis Edgardo Valderrama

- 1 ago 2018
- 2 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
Reflexionemos:
Un sabio le dijo a su discípulo: Tu misión en este mundo es ser feliz! Su discípulo sonrió como agradecido por entender su misión en la vida. Pero inmediatamente el Sabio agregó: Pero la felicidad no está en este mundo.
Al parecer es una paradoja que por un lado busque la felicidad y por otro tratar de entender que ésta no está a nuestro alcance.
La primera reflexión de esto nos lleva a comprender que si algo no está en este mundo, entonces en qué mundo se encuentra? Este mundo físico que conocemos es sólo un pequeño reflejo del mundo superior espiritual. Este es sólo un 1% de la realidad, y el mundo espiritual es el 99% de la realidad.
Para comprender las palabras del Sabio debemos aceptar que la Felicidad verdadera no pertenece a este mundo físico y que ella es sólo alcanzable en otro plano. Cómo la alcanzamos si estamos “amarrados” a este cuerpo?
Lo primero es una relación no religiosa de unidad con el Creador en donde todo es perfecto y pleno.
Lo segundo entender que la felicidad no puede ser un concepto y no la podemos humanizar.
Luego comprender que si tenemos un concepto de felicidad ésta no es real pues además lo hacemos desde una percepción de la vida y como tal no somos dueños de la realidad, sino más bien de una percepción.
Pero también debemos saber que más allá de que la felicidad no es un concepto y no es de este mundo, debemos comprender que ella es, existe y está en nosotros, pero nos la negamos con nuestras creencias, miedos, pensamientos, conceptos y eso impide que la percibamos plenamente. A veces por un instante la experimentamos al nacer un hijo, o al disfrutar de un atardecer o de la verdadera intimidad, todo lo demás puede ser sólo alegría.
La felicidad ya está ahí en ti, con tu alma que por cierto no es de este mundo y está en contacto con lo divino y verdadero.
Deshacerte de ideas, tabúes, conceptos, creencias, miedos, conectado desde tu alma al Creador, te permitirá disfrutar la felicidad de allá aquí en este plano, y hacer con pasión las cosas que el alma sabe y dejando a un lado el pensamiento castrante o limitante que nos envuelve en pesadumbre, fracasos y negatividades que realmente no existen, sino que son producto de nuestra errada percepción de la vida.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




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