Que impotencia!!
- Luis Edgardo Valderrama

- 13 jul 2017
- 4 min de lectura
Actualizado: 2 jun 2020
La gente piensa que piensa cosas, Y también piensa que sabe cosas. Sería útil que le prestara atención A la cuestión de si piensan lo que piensan Y si saben lo que piensan que saben.
Idries Shah, Autor y escritor de la India De acuerdo a la PNL, “el mapa no es el territorio”, y esto se interpreta como que lo que piense o vea no debe darse por sentado como que esa es la realidad o la verdad absoluta. Es más una mera interpretación de eso por medio de todas las enseñanzas y aprendizajes recibidos y por ende de las máscaras y programas que tenemos en nuestra mente y que por cierto, en lo general van ocultando nuestra verdadera esencia y que con el tiempo se ha vuelto una costumbre “ser asi”. Nosotros no operamos directamente sobre el mundo y eso trae molestias y frustraciones; mas bien operamos a partir de interpretaciones codificadas del entorno, tal como se recibe y experimentará a través de nuestros sistemas representaciones les sensoriales. Esta representación personal e individual llamamos mapa, y por ello, al ser tan particular es que no podemos afirmar que dicho mapa es de por si el territorio, pues este último es ABSOLUTO y el mapa es RELATIVO.
En base a mi último video en YouTube y Facebook sobre la consciencia vino esta breve reflexión: Entender que estamos percibiendo por nuestros sentidos y además sumarle las capas de aprendizajes que con seguridad no son nuestras sino ajenas y encima de ello, lo que creemos que debe ser nuestra actitud o comportamiento a asumir por eventos pasados, nos muestra un panorama tan lúgubre y patético de nosotros mismos cuando no tenemos consciencia de todo esto. Es entender y aceptar que asi como somos, no somos realmente y que nuestra esencia es increíblemente hermosa y poderosa y se oculta por las capas y capas de aquello que hemos creído que “debemos ser” y no somos, y aquello que otros nos han dicho que sería mejor ser y que no alcanzamos a ver por la ya distorsionada “realidad” que nos rodea, por cierto, bajo nuestra responsabilidad.
La crisis, la maldad, la escasez, la pobreza, la crueldad, el ser víctima, la necesidad de controlar y manipular, son mecanismo de defensa o de ataque de muchos mapas que hemos ido dibujando en nuestra mente y que peor aún, hemos asumido como si eso fuera nuestra personalidad. Sobre la personalidad, que por cierto no está desvinculado del alma, el carácter es una tendencia hacia un tipo de comportamiento que manifiesta el individuo. El temperamento es la base biológica del carácter y está determinado por los proceso fisiológicos y factores genéticos que inciden en las manifestaciones conductuales.
Pero lo cierto es que confundimos Temperamento con Carácter y desconocemos en cuál de los dos es que debemos trabajar en nosotros y como llegar a develar las cortinas que ocultan consciente o inconscientemente nuestro hermoso ser. Consciente cuando nos resguardamos y ocultamos por miedo o rencores y asumimos una actitud que nos es nuestra y la hacemos parte ficticia de nuestro carácter y por ende de la personalidad. E inconsciente cuando sin darnos cuenta asumimos una conducta pero sin razonarlo aunque las características de miedo o rencor o defensa estén presentes sin saberlo. En ambos casos enmascaramos nuestra esencia y es una de las causas más importantes al hacer resistencia a la vida y todo lo que ofrece para sus disfrute. No hacer resistencia, ni hacer suposiciones permitiría que la vida y nosotros fluyamos en una danza armoniosa y placentera.
Ahí es cuando entramos en Consciencia, aprendiendo estos conocimientos. De hecho tener consciencia es conocer algo sin la intervención de nuestra mente. Yo suelo decir cuando esto me sucede que “me llega un fax de lo alto”, y se vuelve una revelación pues proviene de la verdad absoluta y no de una mera reflexión en donde nuestro mapa, el ego y nuestra historia aún siguen incidiendo para que yo crea que estoy en lo cierto y en el camino correcto.
Adquirir un nivel de consciencia trae como consecuencia, entre otras, tender un mayor control de nuestras emociones, ser más racional y menos instintivo, pero aun en esta racionalidad mantener una mente creativa y abstracta apegada a lo Divino y no a los humano.
Jamás alcanzaremos una perfección como tal, pero en la medida que nos desprendemos más y más del ego y dejemos que la Consciencia Universal ocupe su lugar por sobre nuestra propia humanidad, entenderemos que no somos en nada terrenales, y que este mundo de banalidades, es sólo un espacio de entrenamiento y que nuestra esencia verdadera está más apegada al cosmos y a los divino de lo que creemos, entonces y sólo entonces, las cosas serán vividas con alegría y placer, y la impotencia por no poder dominar, controlar y manipular será reemplazada por un conocimiento pleno del YO SOY, maravilloso, verdadero y absoluto de donde todos provenimos. Te espero,
Luis Edgardo Asesor – Consultor – Facilitador – Terapeuta




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