Realidad y Verdad, combinación necesaria para vivir
- Luis Edgardo Valderrama

- 3 jun 2015
- 3 min de lectura
Actualizado: 31 jul 2020
En muchas ocasiones, tratamos de justificarnos con palabras y acciones que realmente están lejos de justificar nuestras acciones. Son eso, justificaciones de nuestra conducta.
No queremos asumir que algo nos molesta, por ejemplo, y justificamos nuestros arranques de rabia y palabras hirientes que forman parte de un ser que aún no ha trabajado consigo, o no ha trabajado lo suficiente, y el -me sacaste de mis casillas- es para él lo más fácil para justificarse.
Entonces, la REALIDAD Y LA VERDAD son dos elementos que deben ir de la mano y si además los combinamos con la sinceridad, lograremos tener nosotros y dar a otros, una vida de PAZ, libre de conflictos, que sea Clara y Feliz.
Caemos en situaciones en las cuales lo simple lo podemos tornar complicado, y lo complicado algo realmente catastrófico. Y me hace pensar que la vida, seguramente, no es ni tan simple, ni tan compleja. Es muy probable que esté en EQUILIBRIO, y que el Universo nos esté enseñando a que aprendamos a dejar fluir.
Pero para llegar a la VERDAD Y LA REALIDAD, la comunicación es muy necesaria. Comunicación incluso con nosotros mismos. Interna. Y no me refiero a hablar simplemente, me refiero a una comunicación real y verdadera. Auténtica. Hablar y escuchar. Respetar al otro sin interrumpir. Dejar que hable, que se exprese. No intentar hablar mientras el otro aún conversa.
Además de no suponer. Está comprobado que al suponer generamos en nuestra mente una realidad relativa, basada en la imaginación y no en la REALIDAD.
Con frecuencia hay una necesidad imperiosa de olvidar la REALIDAD y reemplazarla por aquello que supongo es mi realidad, y comienzan los errores en la comunicación (y en los sentimientos).
Hay veces que las cosas pasan. Así de simple. Sólo pasan y ya. Sin interpretar. Sin espiritualizar. Sin buscarle la vuelta. Y no disfrutamos el momento sólo porque nos detenemos a analizar lo sucedido, cuando fue simple y sin mayor repercusión y no sólo la mente la ocupamos de más en ello, sino que el momento, ese instante en el que debemos estar viviendo se nos va, se nos pasa, se pierde. Lo dejamos pasar.
A la verdad, como el Creador es simple, la vida es simple, y más simple de lo que parece, y sólo hay que dejarla fluir.
Les escribo esto y aún asi, como un humano más, como un mortal más, me he visto atrapado en los análisis excesivos, en las investigaciones extras de los sucesos y no he dejado fluir el evento. Por haberme pasado es que les comparto esto. Por ese error. No porque yo sea infalible o me crea un Coach exitoso, sino por mis errores y situaciones es que ahora puedo ir diciéndololes que hacer o por donde no ir. Es asi. Estamos aprendiendo juntos. Aprendiendo a sacar lo mejor nuestro, a intentar a ser mejores personas y mejores seres humanos. Tratar de que sea nuestra Alma la que emerja victoriosa y enseñe a nuestro cuerpo el valor del Ser, de la Verdad y de la Realidad que ella SI CONOCE y grita para que abramos nuestros ojos a ello.
No disfrutamos de muchas cosas por no dejar fluir el momento. Siempre y cuando sea algo permitido, Debemos aprender a disfrutar de la vida, de las experiencias y de nosotros. Si, de nosotros. De sabernos humanos y que fallamos de vez en cuando. Que erramos. Que como padres no somos super héroes y que lloramos, y somos destructibles. Que también nos enfermamos y caemos, pero nos levantamos. Ese tipo de seres humanos. Ese que no siempre respondemos con un -estoy bien, gracias- a todos los saludos. De ese tipo.
Asi que, sería bueno tener presente algunos puntos dentro de todo esto para poder ver ysentir la Realidad y la Verdad de la que hablaremos nuevamente más adelante.
Reconocer la Realidad sin darle mayor interpretación de la que tiene, sin suponer o elucubrar.
Dar algo de flexibilidad a nuestras propias reglas y por lo general son más duras que las del Universo.
Ser honestos, aunque lamentablemente otros no te crean.
Mantener o buscar la serenidad, la calma.
Ser agradecidos con todos y con todo.
Saber que no todo está en nuestras manos ni bajo nuestro control. Sólo muy poquito.
Ser pacientes.
Buscar lo bueno de cada cosa, persona o evento.
Ser humilde, que a la vez, es el resultado ser y hacer como los puntos anteriores.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico
Instituto de Coaching Internacional. Colombia.
Certificado en Neurogastronomía Aplicada
Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.




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