Tocando nuestras emociones
- Luis Edgardo Valderrama

- 3 oct 2017
- 5 min de lectura
Actualizado: 9 jun 2020
“La enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza para curar al hombre”
Carl Gustav Jung
Aunque el cáncer es llamado “enfermedad”, los estudios muestran algo más amplio, y que llega al punto de que nuestras emociones están asociadas con nuestro cuerpo y el daño o el bien que podamos proferir a él. Desde las emociones podemos llegar a dañar o beneficiar antes que a un órgano, al Sistema Inmunológico, el responsable que se pueda fortalecer o no nuestro cuerpo ante los ataques de agentes externo o internos.
Aunque la OMS ha declarado el mes de octubre como el mes rosa o dedicado a la concientización del cáncer de seno, esta alerta está presente todo el año o al menos así debería de ser. Me ha parecido curioso que desde un aspecto psíquico y emocional, que existan símbolos para el cáncer de seno o de útero, pero no para el de pulmón, pues socialmente cierto repudio para aquellos que fuman y estos les hacen responsables de sus pulmones y por lo tanto de manera inconsciente “no hay que luchar por su terquedad”, por lo tanto no se ha definido un símbolo universal para este tipo de cáncer como lo es la cinta rosada. Curioso verdad?
Así pues el cerebro, nuestros mapas, y emociones juegan un roll importante hasta en esto del marketing y las campañas. Pero lo cierto es que desde un estado de verdadera consciencia de lo que representa nuestro ser, cada quien es responsable de tu cuerpo y lo que éste representa. Aun y cuando el genoma del cáncer es replicable hereditariamente, este puede perder su fuerza o efecto luego de “la tercera o cuarta generación”. Han leído esa frase en alguna parte. Ciertamente las consecuencias se visitaran hasta la tercera y cuarta generación de quien mantenga una conducta particular que pueda devenir en una degeneración del sistema inmune.
No sólo el cáncer, hasta una gripe puede darse porque nuestras emociones no han sido canalizadas correctamente, y nos “tragamos” lo que sentimos y las cosas que debemos y deseamos decir y expresar, y al no salir como erupción volcánica (pero controlada), se genera una efervescencia interna que daña el sistema inmune y nos volvemos vulnerables.
Cubrirnos de máscaras es una manera de generar enfermedades, de cualquier índole, somatizando en el cuerpo como gripe, erupción, laringitis, cefalea, gastritis, dolor muscular, alteraciones de la tiroides, cansancio crónico, etc., todo por el odio, el rencor, por esto no vale la pena, no soy nadie, me lo merezco, es mi karma, y un sin fin de sentimientos y expresiones verbales que “programan y le hablan” a nuestras células y neuronas, desde la negatividad de nuestro diálogo interno emocional.
El amor y el respeto por nosotros debe ser tan grande que lleguemos a amar a cada célula, y dendrita, y alvéolo y pequeña vena, como mis ojos, brazos y piernas. Darnos la autoridad y responsabilidad de expresarnos libremente y ser realmente asertivos y aceptarnos como somos, es una muestra de un profundo amor hacia nosotros y hacia la vida que no debemos cuestionar pues es nuestra aliada secreta en medio de lo bulliciosa que pueda parecer.
Los senos en su sentido biológico más importante es el de la protección, es decir: “Poner bajo el ala”
Las investigaciones muestran lo siguiente: Uno de los conceptos que debemos tener en cuenta al hablar de las patologías de los pechos es el de NIDO ESTRICTO y el de NIDO AMPLIADO, ya que todas estarán relacionadas con ellos en mayor o menor medida. El nido para la mujer siempre será su casa, donde se siente segura para poder tener y sustentar a su familia. Este nido puede ser real o simbólico, es decir puede ser su trabajo (familia simbólica), el calor familiar, las adquisiciones materiales, la fama, las fiestas…
El nido ampliado hace referencia al marido, la pareja, el amante, el padre, los abuelos, etc. La mujer necesita sentirse protegida para tener descendencia y así proteger a sus hijos. Un hijo simbólico puede ser un negocio, o una hermana, o la madre, una mascota, o el propio marido. En la naturaleza, los pájaros, los peces, los mamíferos ante todo deben realizar un nido para poder procrear. En tanto que mujer no fabricará hormonas hasta que no encuentre un nido, momento en que su tasa de estrógenos aumenta. A partir de ahí, debido al aumento de los estrógenos, aumenta la seducción, la necesidad de acoplamiento, para que luego nazcan los niños con todo preparado. No tener un “nido” propio, puede ser un programa muy limitante en problemas de fertilidad, o cuando no son manejadas las aceptaciones de la vida en la creación de nuevos hogares con nuevas parejas por miedos no canalizados.
PECHO IZQUIERDO (en diestras): Asociamos a este pecho el concepto de nido estricto y el de los hijos o bebés, sabiendo que para el inconsciente no tiene porqué ser nuestro hijo biológico, puede ser un ahijado, un alumno, una mascota, un negocio, el hogar, tu propia madre… Es todo lo relacionado con la función materna, con la madre. En casos excepcionales se puede relacionar con el marido o la pareja, cuando lo vemos como un hijo al que proteger o del que son de alguna manera responsable, y en donde muchas veces pasan “facturas” del libro contable de las emociones a sus parejas o amantes.
En zurdas se invierte, será un conflicto de pareja, no de tipo sexual, de preocupación, pelea, separación (Nido ampliado).
PECHO DERECHO (en diestras): Aquí se asocia el concepto de nido ampliado y sus relaciones de adulto con adulto, de lo que te vas a ocupar maternalmente, con el sentido de sentirte protegida. Normalmente es la pareja. La primera pareja para la mujer es el padre. En segundo lugar el marido, el amante. En tercer lugar son hermanos y hermanas, y podrían ser los niños considerados adultos, independientemente del sexo. En cuarto lugar serían vecinos, amigos, colegas, primos…
En zurdas se invierte, es conflicto de madre/hijo o conflicto de nido. (Nido estricto)
La mayor parte del tiempo las patologías de mama se sitúan en el cuadrante supero-externo, que corresponde a la coloración habitual de este conflicto. Ejemplo: Una mujer muy egocéntrica hace un tumor en el cuadrante interno. Toda su vida se ha sentido desvalorizada en relación a la familia, en tanto que hija, niña, y es lo que puede dar lugar a un tumor en el cuadrante ínfero-interno.
Sin querer hacer de esta reflexión un tratado médico pues no soy, sino más bien un investigador autodidacta y comunicador, mi interés es alertar a las damas y a todo caballero que me lea, de la importancia del manejo de la Inteligencia Emocional en todo momento de nuestra vida y en cualquier circunstancia, pues aunque hay medicinas naturales como infusiones o alimentos que proveen un alto contenido de nutrientes que ayudan en lo físico a fortalecer nuestro sistema inmune, como la granada, las nueces, la remolacha, la curcuma, el te verde, el mate, etc., el manejo de nuestras emociones sigue siendo la mejor cura para todo tipo de enfermedad cuando desde el cerebro mandamos mensajes de amor, salud y fortaleza a nuestro cuerpo, pero también de prevención contra ellas. Recuerda como digo en mis consultas y sesiones de coaching, las enfermedades son alertas para una revisión interna psíquica y emocional.
Te espero,
Luis Edgardo
Asesor – Comunicador – Consultor – Facilitador




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