Tu puedes, créelo!
- Luis Edgardo Valderrama

- 31 ago 2016
- 5 min de lectura
Actualizado: 28 may 2020
Tu puedes, créelo!
Si has entendido desde el texto de ayer, que tu ser y tu esencia es tu alma Divina y que sólo estás aquí en este plano físico y terrenal por un corto periodo de tiempo, algunos años, entenderás entonces que mientras estés aquí debes dar lo mejor de ti, desde la corrección, la alegría, la paz y un nivel de consciencia superior del que actualmente posees, entonces este mensaje es para ti.
Todos los hombres y mujeres hemos pasado por situaciones que nos han hecho despertar en la vida, aunque esa oportunidad se da una sola vez en algunos casos, o en múltiples ocasiones. Pues siempre hay oportunidades de cambiar, mejorar, reconstruir y crecer. Ciertamente eres el producto de sistemas de creencias, de enseñanzas, religiones, y una sociedad quizás hasta despiadada y hambrienta de tu energía como la Matrix. Y a cada persona que está a nuestro alrededor y que vive pegado a esa Matrix, que no ha elevado su nivel de consciencia también es alguien que desea apegarte al sistema y mantenerte anclado en este espacio ilusorio y peor aún, alimentarse de ti. Ellos son la Matrix también, en sus zonas de confort, su apatía, tu materialismo, y su falta de espiritualidad.
Ahora bien, hay alguien que te conoce perfectamente, que sabe de ti incluso antes de hacer algo, o pensarlo. Hay alguien que sabe de tus gustos más internos y en quien has confiado plenamente. Tienes a alguien tan cerca de ti que te da consejos, sugerencias, que crea en ti confianzas y moldea tu fe día a día a su conveniencia, es alguien que te conoce más que tú mismo, y que incluso te ha hecho creer en un dios hecho a su manera y no en el Creador. Sabes quién es? Tu mente!
Dejando a un lado a tu alma, esa parte Divina y celestial, tu mente es la contrapartida de ella, aquí en la tierra. Una parte Divina y una terrenal se debaten constantemente y por lo general es la mente quién gana las batallas diarias. Con un trasfondo desde la niñez, la mente ha construido miles y miles de situaciones con todos los datos que tu le has proporcionado por años y ella, la mente, te ha dado opciones y propuestas, en otras ocasiones incluso son mandatos, a los que haces caso por creer que son pensamientos tuyos racionales. Pero la verdad es que inocentemente has caído en las manos del ego, que alojado en tu mente ha tenido control absoluto de tus pensamientos y aparentes razonamientos.
Fracasas, no eres feliz, te cuesta asumir una responsabilidad, eres muy sumiso, te alteras con frecuencia, estás en un periodo de tristeza prolongado, sientes que la vida o las personas la pagan contigo, no has podido tener una relación estable, o tus relaciones tienen un patrón, creíste que tal o cual religion eran tus bases espirituales y luego te has decepcionado, creíste ser maduro y feliz y luego aprendiste que no era así? Todo ha estado en tu mente. Eres partícipe de su juego, sus engaños y su egoísmo.
Posees una estructura mental a la que te has sometido asumiendo que así eres y así piensas. Pero esto no es así. Desde niño has perdido control de ti y miles de situaciones te han hecho creer que así debes ser, pensar, amar, sentir, hacer y existir. Pero lo bueno es que esto puede ser revertido cambiando tu estructura mental y trabajando en ti. Si. Tú tienes todas las respuestas, en ti hay herramientas que hay que descubrir, y con una guía espiritual adecuada podrás sacarle provecho a quien eres y explotar todo tu potencial.
Rezar, meditar, hacer un retiro, está bien y es maravilloso, pero el reto más grande y una de las estrategias del universo para tu crecimiento, está en saber convivir con alguien 24/7 y amarle, desearle y sentir que estás vivo como el primer día que movió tu piso. No sólo a nivel de pareja, pues somos seres sociales y es en ellos, amigos, familiares, conocidos, en donde nos apoyamos temporalmente como quien se mira en un espejo, para también descubrir dónde hemos sigo egoístas, mezquinos, tristes, faltos de identidad, celosos, maltratadores, controladores, bajos en autoestima, abusados, tímidos… Las personas que nos rodean están a nuestro alrededor, entre otras cosas, aunque ellos no lo sepan, para mostrarte correcciones. Algunos te lo dirán de frente, otros sólo están ahí y debes mirarte en ellos.
Pero la reflexión que ha llegado a mi corazón hoy está en esos sueños y metas a los que aspiras llegar. A todo eso que te has creado como la forma de vida a la que deseas llegar y con la que sueñas, que va incluso en contra de tu estructura mental, pues es ella, justamente, la que te enfrasca en un letargo, en un miedo, en una zona de confort de la que no deseas salir, no sabes cómo salir o en la que no sabes que te encuentras. Si es tu caso, no sólo cuentas con creSER para tener una Guia Espiritual y la consulta para corregir ese camino, sino que descubrirás lo grande que eres, el potencial que posees, lo maravilloso que hay en ti, lo valioso como ser humano, tus capacidades y redescubrirte día a día de forma milagrosa. Ciertamente necesitas despertar. Evidentemente requieres de una orientación que te enrute a descubrir tu misión y tus propósitos y alcanzar la felicidad plena que empieza por amarte y desde ahí proyectar a tu alrededor.
Como aporte a todo esto, te dejo aquí una declaración de Berton Braley, que podrá darte una idea hermosa de lo que es la voluntad al cambio. No lo leas, créelo!! Está en ti, en tu alma y sólo debes reactivarlo. Si requieres de más ayuda, entonces, te espero.
Acepta. Permite. Fluye. Vive.
Luis Edgardo
Divulgador | Asesor | Coach Ontológico
La voluntad de ganar Si quieres algo tanto como para
salir y pelear por ello,
trabajar día y noche por ello,
renunciar a tu tiempo y tu paz y tu sueño por ello. Si tan sólo desearlo te hace
enloquecer tanto como para
nunca cansarte de ello,
te hace refrenarte de todas las otras cosas
deslumbrantes y baratas por ello. Si la vida se ve vacía e inútil sin ello,
y todo lo que planeas y sueñas es sobre ello. Si con gusto sudarás por ello,
te mortificas por ello, planeas por ello,
pierdes todo tu terror a Dios o al hombre por ello. Si simplemente irás tras esa cosa que quieres,
con toda tu capacidad,
fortaleza y sagacidad,
fe, esperanza y confianza, severa obstinación. Si ni la fría pobreza, el hambre y estado demacrado,
ni la enfermedad ni el dolor del cuerpo o la mente
pueden apartarte de la cosa que quieres. Si obsesionado y resuelto lo acosas y asedias,
¡Lo conseguirás!




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