Y luego de los 50, qué?
- Luis Edgardo Valderrama

- 14 may 2022
- 5 min de lectura
A medida que pasan los años, muchas personas se van acostumbrando al retiro, a la pensión, incluso algunos aceptan la soledad como una condición indefectible que “toca” finalmente.
Pero existen otras personas que entre su carácter, sus costumbres de vida, han llevado una forme de vida que sin lugar a dudas, estar “quieto” es algo inaceptable. Siempre buscan qué hacer y necesitan estar activos.
Emprender luego de los 50 es una posibilidad para algunos que necesitan estar activos. Y cabe decir, tanto en el hombre como en la mujer, la necesidad de sentirse productivos, vivos y útiles.
La situación está en que la sociedad, y en especial las empresas han hecho sus propios estereotipos y arquetipos de las personas que “son productivas y útiles”. Esquemas mentales que sólo han hecho que los Senior queden relegados de la ecuación. La verdad es que los emprendedores de esta generación poseen un conocimiento muy amplio, que aunque sea “a la antigua” realmente esta lejos de ser cuaternaria, o paleolítica, sino que, en la mayoría de los casos, han demostrado “cómo se deben hacer las cosas”.
Y no me refiero a un manual de procedimientos proveniente de un departamento de Organización y Métodos corporativo, sino a valores humanos, algo que está en el ADN de estas personas, que proviene de sus padres, madres, y abuelos que les educaron de una manera tan especial, en donde el respeto, la seriedad, la responsabilidad, la puntualidad, el decoro, la creatividad y tantos otros valores que no cabrían aquí de enumerar, que muchas personas desconocen o no le dieron importancia que estan sumergidos en el mundo de la inmediatez, de la vanguardia, la tecnología, la comodidad física o mental, y no están capacitados para alcanzar los niveles de productividad de los Seniors que desde Juniors dedicaron sus vidas a empresas en donde llegaron a estar, en muchos casos más de 30 años de servicios, como mi madre por cierto, quien adquirió un respeto, a lo largo de su trayectoria, y que no era un número de carnet, sino que era conocida por los mismos dueños de la empresa.
Espero que me estés siguiendo hasta aquí.
Sin lugar a dudas las empresas y hasta la sociedad se están perdiendo de estas experiencias y estos valores que están en los tuétanos de los Seniors por catalogarlos de improductivos, o desactualizados. Entiendo que cada generación tiene sus habilidades, características y cualidades y todos tienen algo que aportar como profesionales y seres humanos. El Millennial aporta lo suyo, pero el perteneciente a la Silent Generation o Baby Boom no debe ser sacado del contexto empresarial ni social por todo lo ha atesorado a lo largo de 50 u 80 años.
En mi caso, he tenido que adaptarme a la tecnología y echarle mano a un sinfín de recursos por el tipo de trabajo y emprendimiento que desempeño actualmente. No me ha costado pues fui creciendo a medida que estos recursos iban emergiendo. Y así como pasé por la radio como entretenimiento hogareño, vi el paso de la tele blanco y negro a la de color, la aparición de la web desde sus inicios, o programar en html algunas páginas que diseñaba, ahora ha sido más fácil comprender de dónde viene cada cosa, la historia o el origen y fue fácil asimilarlo. Lo mismo me sucedió al pasar de una cámara manual de rollo 35mm a una digital, pues la base de luz, velocidad y composición siempre fueron parte del esquema de mis fotografías desde hace 30 años.
Debemos entender que en muchos casos las personas mayores de 50 son discriminadas y ahí es a donde quiero llegar: proponer alternativas a estos seres humanos que dieron la mitad de sus vidas para construir una nación o una empresa.
Hay que darles oportunidades a los Senior para emprender. Guiarles hacia un emprendimiento valioso, mostrándoles qué oportunidades tienen de emprender, en qué lo pueden hacer y en que no según sus habilidades, y obviamente enseñarles cómo desarrollar un plan de negocios para ese emprendimientoen caso de que no lo sepan.
Sólo deseo que te pongas en los zapatos de estas personas y te imagines que no hagas nada y te sientas “incapaz, improductivo o rechazado” desde los 50 hasta los 80 o el tiempo que te quede en este plano.
Muchas personas mayores, como aquellos que luego de años de casados y con nietos muere el cónyuge y la soledad termina con sus vidas. Igualmente la inactividad produce una “soledad” en donde la persona se deja morir por no tener más nada que hacer y ofrecer al mundo.
Los gobiernos, empresas y fundaciones deberían volcar parte de sus presupuestos al rescate de los Senior, involucrarlos en la sociedad y hacerles sentir útiles nuevamente aprovechando sus experiencias en RRHH, gerencia, organización, docencia, y cualquier otras habilidades que posean.
Ciertamente hay personas que no saben que existen alternativas y simplemente aceptan sus jubilaciones o “discapacidad social” pues no tiene otro panorama.
Los más aguerridos se enfrentan y muestran sus capacidades, pero no todos lo ven posible.
En algunos casos muchos Seniors son vistos como competencia y no se dan cuenta que más bien representarían un apoyo o pueden ser embajadores para seguir divulgando un conocimiento y una experiencia enriquecedora en diversas ciencias, temas u oficios.
No puedo negar que en muchos casos el Senior se encuentra en una encrucijada debido a ciertos desconocimientos. Algunas empresas también prescinden de estas personas por la falta de iniciativa o flexibilidad o incluso algo de arrogancia de comunicarse con personas más jóvenes que tiene un cargo mayor al suyo, pero esto no es más que la falta de competencias emocionales.
Entonces veo que dentro del abanico de herramientas para el Senior se encuentran por ejemplo la Inteligencia Emocional para ofrecer una manera de saber enfrentar situaciones particulares, así como el aprendizaje de la tecnología, todo esto posible gracias a la Neuroplasticidad, que nos ha demostrado que el cerebro tiene formas aprender, de readaptarse, enrutarse en tareas y hábitos gracias a las nuevas redes neuronales que se construyen día a día al ser estimuladas adecuadamente.
Pero desde qué momento nos convertimos en Senior? La edad puede ser el parámetro principal para determinarlo, pero considero que la falta de algunas herramientas o incluso sus desconocimientos, puede llevar a una persona a ser catalogada de Senior antes de tiempo. Sea cual sea la directriz, la realidad es que no podemos dejar a un lado que la mayoría de esta generación ofrece:
Confiabilidad y credibilidad
Firmes convicciones y bases morales y éticas
Experiencia demostrable
Gran capacidad para la toma de decisiones
E incluso pueden ser muy buenos coaches y mentores para las nuevas generaciones y hasta los mismos directivos de las empresas y negocios
Te dejo esta reflexión y con el deseo de que sepas valorar al Senior que trabaja en tu empresa o aquel que conozcas, y les des nuevas herramientas y oportunidades en lugar de relegarlo o apoyarlo para que se jubile antes de tiempo, y valores su experiencia y capacidade que aun tiene para seguir aportando a la sociedad y a la empresa que cabe decir cada vez más se centra en anti-héroes y anti-valores como una hambrienta manera de sobrevivir.
Recuerda que tu también llegarás a esta etapa en tu vida y seguramente podrías hacer algo que ir abonando el camino para ti mismo y los tuyos, para que no sea duro llegar a ser un Senior más.
Al final, como siempre, la decisión es toda tuya.
Te lo compartió un Senior de casi 60.
Luis Edgardo Valderrama C.
Coach Ontológico y Neurogastrónomo
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