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Como venezolano, Yo prefiero…

Actualizado: 31 jul 2020

Como venezolano, quien ha sabido llorar con dolor al escuchar el maravilloso Gloria al Bravo Pueblo estando en el Caribe, he tenido la convicción de que cada parte de mi bandera hermosa, será enarbolada nuevamente como la insignia que alguna vez hizo ver a los lejos a extranjero y nómadas, a solitarios y aventureros, a quienes huyeron de las guerras, a excursionistas e inversionistas, en mi Patria Amada, un lugar único para fijar sus semillas y echar raíces y multiplicar sus años en el otoño en nuevas generaciones; se que desde aquí, no lejos de mis costas transparentes, que aunque la sangre de inocentes y valientes tenga que ser derramada una vez más para liberarnos del yugo opresor, de la armadura dictatorial funesta, y el autoritarismo ciego y egoísta de aquellos que vieron oportunidad en mi País, y en su noble pueblo, de extraer sus riquezas y llenar sus arcas personales, olvidando aquel juramento que ante Dios hicieron levantando sus manos en el emiciclo, también ellos tendrán que entregar, aunque sea por la fuerza, la vida nuevamente a cada venezolano y a cada extranjero que ama a mi Venezuela.


Podrán despojarnos de riquezas pero no de la fuerza del alma, que alguna vez batalló junto a Bolívar, Sucre, Mariño, o el Negro Primero, y miles de hombre más, en Carabobo, o ante la tiranía de Perez Jiménez, esa alma jamás podrá ser arrebatada. Nos pertenece como nos pertenece la libertad, el orgullo nacionalista, el petroleo, el Avila, Canaima, El Pico Espejo, o el Delta del Orinoco, y podremos una vez más disfrutar de aquella tierra maravillosa, que comparte un tricolor refulgente con cuatro naciones más.

A esa Venezuela le escribo, sin escasez, ni mediocridad, ni tiranía.

Esa Venezuela será nuevamente el paraíso que muchos buscaban, y así poder con orgullo descansar nuestros cuerpos, y seremos una vez más en esa tierra, aunque el rojo de nuestra bandera adquiera un tono más fuerte y tenga que oler a pólvora.

Sólo requerimos despertar del sueño y asumir todo esto como el inicio de la lucha real y Verdadera por la libertad.

Una vez lo hicimos, podemos volver a hacerlo de nuevo. Antes por nosotros, ahora por nuestros hijos.

Gloria al Bravo Pueblo

que el Yugo lanzó,

La Ley respetando

La virtud y honor…


Luis Edgardo Valderrama C.


Coach Ontológico

Instituto de Coaching Internacional. Colombia.

Certificado en Neurogastronomía Aplicada

Instituto de Neurociencia de las Américas. Venezuela.

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