Hablar de violencia contra la mujer no es una moda, es una urgencia. No se trata solo de golpes o agresiones visibles; la violencia toma formas más sutiles, más silenciosas y, a veces, más devastadoras. En el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, vale la pena mirar más allá de lo evidente y reconocer lo que muchas viven en silencio: tensiones, microagresiones, comentarios disfrazados de “chistes”, manipulaciones emocionales y dinámicas de poder que erosionan