EL ARQUETIPO DE LA SOMBRA: NUESTRA PARTE FEA QUE NO QUEREMOS VER
- Luis Edgardo Valderrama

- 24 nov 2024
- 2 min de lectura

En el vertiginoso mundo actual, lleno de desafíos y oportunidades, es crucial que los seres humanos redescubramos y reconozcamos nuestra esencia más auténtica.
Nuestra naturaleza es asombrosa, repleta de habilidades y potencialidades que nos permiten destacarnos en múltiples facetas de la vida. Sin embargo, en este viaje hacia la autorrealización, no solo llevamos con nosotros nuestras luces, sino también una compañera inevitable: nuestra Sombra.
El renombrado psiquiatra suizo, Carl Jung, introdujo el concepto de la sombra, un arquetipo inherente a cada individuo, que actúa como un espejo de nuestro verdadero yo. Mientras que otros arquetipos condicionan nuestra percepción del mundo y de las personas que nos rodean, la sombra nos confronta directamente con nuestra propia imagen, revelando aspectos de nosotros mismos que a menudo ignoramos o reprimimos.
En el contexto del coaching y el desarrollo personal, he tenido la oportunidad de trabajar con la sombra en quien lo requiera y asi se convierte en una herramienta poderosa para el cambio de consciencia. Durante las sesiones de coaching, es común que los individuos descubran las formas que adopta su sombra: desde figuras de inseguridad y tristeza hasta manifestaciones de egoísmo o arrogancia. Estos elementos de nuestra sombra no son intrínsecamente buenos o malos, pero su reconocimiento es crucial para entender nuestras reacciones y comportamientos en diversas situaciones.
La sombra es, además, el origen de muchos conflictos internos y externos. La lucha por mantener una imagen de valores o perfección a menudo nos lleva a ocultar o rechazar partes de nosotros mismos, creando una disonancia que alimenta nuestros fracasos y errores. El orgullo, la autoridad y el egoísmo, cuando son mal gestionados, pueden ser indicativos de una sombra que actúa desde el anonimato, impulsada por un ego que busca validación externa.
En una sociedad donde la publicidad y la presión social intentan dictar nuestras necesidades y deseos, es fundamental recuperar el poder sobre nuestro ser. La felicidad no reside en la aprobación externa, sino en la aceptación y comprensión de nuestra propia sombra. Al develarla, no solo nos liberamos de las cadenas del reconocimiento ajeno, sino que también abrimos la puerta a un camino de autodescubrimiento y crecimiento personal.
Por lo tanto, invito a cada uno de ustedes a embarcarse en este viaje introspectivo. Reconozcamos y trabajemos con nuestra sombra, permitiéndonos ser quienes realmente somos, en toda nuestra complejidad y riqueza interior. Solo así alcanzaremos una verdadera transformación y un cambio de consciencia que nos lleve hacia una vida más plena y auténtica.
Si necesitas sesión de coaching y que te acompañe en este viaje interno sólo házmelo saber.
Luis Edgardo Valderrama
Consultor y Mentor
Coach Ontológico
Master Coach
Neurogastrónomo




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