Cambio de consciencia sobre la sexualidad
- Luis Edgardo Valderrama

- 26 may 2016
- 3 min de lectura
Actualizado: 24 ene 2025

Si me has seguido cada día me habrás leído sobre el cambio de consciencia, uno de los puntos más necesarios para hacer la transformación del ser y de nuestro entorno.
En cuanto a la relación de pareja, el cambio de consciencia es evidentemente necesario y hasta prioritario.
Hablamos que el sexo es una de las bases fundamentales de la Creación y que el solo hecho de que todo haya sido creado en “pareja” es una razón para “relacionarlas” y que entre ellas exista una danza de pasión, un sexo implícito, aunque se trate de la lluvia y la tierra, y que exista amor.
El amor, creemos que es algo natural en cada quien. El amor es potencial. Está en el ser humano pero no es evidente que será expuesto y manifiesto. Está ahí pero debe ser explotado de buena manera, bajo la luz, bajo la dulzura, la compasión y el altruismo.
En el sexo y la pareja, nuestro tema puede sonar revolucionario. Te explico: Solemos hablar del amor o el romanticismo como una parte previa a las relaciones, y la sexualidad producto del amor. El flirteo, el enamoramiento, (en-amor-a-MIENTO) puede ser una fachada en la cual cada quien muestra lo que le interesa mostrar al otro, y vende una idea de lo que es o puede ser una relación con el o ella. Esta etapa es seguida más adelante con la sexualidad que pareciera que en muchos casos pone fin al romanticismo, al coqueteo y a la seducción. Entonces parece que el amor y el romanticismo ha desaparecido y viene la rutina, la monotonía y el dolor. No hay Séptimo Cielo en la relación, si es que la hubo alguna vez.
Si el romanticismo es previo al sexo, una de las razones es que esa energía esta ahí en potencial para ser “descargada” en la sexualidad compartida. El sexo entonces reemplazará al romanticismo y de ahí en adelante, tu sabes muy bien la historia. La podrías contar por horas y seguro se parecerá a la de tu vecino/a.
No amamos realmente si antes no nos unimos a aquello. No amas la semilla, sino a la planta luego de regar y crecer. No te deleitas con aquel plato sino cuando pruebas el primer bocado y lo amarás y lo pedirás siempre. No amarás tu casa sino luego de pintar, decorar y sentir paz al entrar.
Recurriendo a pasajes sabios, luego de que Isaac toma por esposa a la mujer que trae el fiel siervo de Abraham, luego de la muerte de Sarah, leemos: “la llevó a la tienda de su madre, la hizo su mujer y la amó ” Ese orden es curioso, no aplica a nuestros tiempos y procederes.
Casi siempre amamos antes y luego “se apaga la llama”. Si el sexo es lo suficientemente apasionado como para conectarnos con el Séptimo Cielo, podremos ser tan sabios que notaremos que el amor nace luego del buen y reconfortante sexo. El sexo verdadero da pie a una unión más allá de lo físico. Es amar al otro con sus valores, detalles, voz, mirada, errores, caidas, defectos, y acompañarlo en buenas y malas. El amor entre la lluvia y la tierra es profundo y se refleja en una bondad, más aún, en un agradecimiento. Así mismo, si luego del más hermoso, dulce, apasionado, salvaje encuentro sexual con tu pareja, sientes bondad, compasión, y un profundo agradecimiento por ser, estar y haberte dado de si, has experimentado, el Verdadero Amor y el Séptimo Cielo, y no antes.
Acompáñame en este descubrir día a día y juntos lo podremos alcanzar.
Luis Edgardo Valderrama C.
Consultor y Mentor
Coach Ontológico
Master Coach
Neurogastrónomo




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