Hablemos sobre las discusiones 01
- Luis Edgardo Valderrama

- 21 ago 2016
- 2 min de lectura
Actualizado: 24 ene 2025

Cómo es posible que una pareja de enamorados, (novios, amantes o esposos) lleguen a mostrar una señal de desprecio en sus rostros con el paso del tiempo?
Ahora bien, lo que realmente hace daño no son las discusiones, al contrario, eso nos ayuda a conocer a la otra persona, no para odiarla o decepcionarnos o dejar de querer. Lo que hace daño es la manera en cómo discutimos.
La gente cree y les aseguro que es un mito, que las relaciones están en vías al fracaso por la cantidad discusiones que se den en sus vidas juntos. Pero el consejo de Vida de hoy te dice, que no es la frecuencia de éstas, sino cómo nos comportamos durante las discusiones o conflictos. Ahí inicia el secreto.
La gente cree y les aseguro que es un mito, que las relaciones están en vías al fracaso por la cantidad discusiones que se den en sus vidas juntos. Pero el Tip de Vida de hoy te dice, que no es la frecuencia de éstas, sino cómo nos comportamos durante las discusiones o conflictos. Ahí inicia el secreto.
Sabemos que las emociones nos dominan y empezamos a usar un lenguaje acusatorio, ofensivos, defensivo, hiriente. Perdemos los nervios, el autocontrol, (si es que lo tenemos) y decimos cosas sin pensar y luego nos arrepentimos de ello. Y una vez que las has dicho, al igual que una flecha que sale del arco, será imposible agarrarla en el aire antes de llegar a su objetivo: defenderte, protegerte, culpabilizar, herir, lastimar, el ego, etc. aunque sea de forma inconsciente, pero lo hiciste.
Debemos aplicar la inteligencia emocional y resolver de una forma madura la situación. El segundo consejo de Vida es que no debemos hacer daño en la discusión, ni sacar cosas del pasado, sino sólo puntualmente lo que se está hablando en ese momento. Aunque no lleguemos a un acuerdo, palabra clave de toda resolución de un conflicto, incluso laboral, es no comprometer el futuro de la relación.
El tercer consejo de Vida de nuestro tema es que en una discusión o conflicto de opiniones o diferencias de ideas o criterios, tu objetivo inicial debería ser el mismo: no empeorar la situación. Y luego intentar llegar a un acuerdo. Eso se traduce como que no hay ni ganador ni perdedor.
Acompáñame en este descubrir.
Luis Edgardo Valderrama C.
Consultor y Mentor
Coach Ontológico
Master Coach
Neurogastrónomo




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